ACOSO ESCOLAR: 11 ERRORES

Los 11 errores de los que vamos a hablar a continuación los hemos escuchado en varias ocasiones y hay que evitarlos siempre.

  1. “Son cosas de niños y no pasa nada”. 

Esto es mentira. Sí que pasa y pueden acabar en situaciones más complicadas, como suicidios de escolares inducidos directamente por una situación de acoso en la escuela. Los insultos reiterados, o que un niño no sea nunca invitado a un cumpleaños por nadie de su clase tampoco se puede permitir ni tolerar en ningún caso.

  1. “Es parte del crecimiento. Los niños pequeños no acosan”. 

Los niños pequeños si que pueden acosar y a edades más tempranas de las que nos creemos las personas adultas. Es perfectamente posible que un niño no sea consciente del daño que hace cuando insulta o pega reiteradamente a un compañero o le quita las chuches, pequeños gestos que, a según qué edades, pueden afectar en gran medida. Para que existan acoso de dede cumplir dos condiciones: que el agresor sea consciente de lo que está haciendo y que tenga intención de causar un daño a la otra persona.

  1. “El acoso escolar solo pasa con niños tímidos e introvertidos”.

Según estudios no existe ningún perfil concreto de víctima y de acosado. También la gente con varios amigos puede sufrir acoso.

  1. “No hay que hacer caso al acoso: termina desapareciendo por sí solo”.

Al principio puede parecer que no tiene importancia pero si el acoso sigue y no se corta desde un primer momento eso puede tener el efecto bola de nieve, es decir, que con el tiempo, puede hacer mucho daño a la persona que lo sufre. Es importante tener claro que no tenemos que ampararnos en frases típicas como: «así es la vida» o «son cosas de la edad».

  1. “Si no hay agresiones físicas, no podemos hablar de acoso”.

Convertir a una persona en objeto de desprecio o risas social, aislarla de los compañeros, insultarla o hacerla de menos son pequeñas gotas que pueden desencadenar el algo más importante. Esto es probable que acabe destrozando la confianza de la persona que lo sufre y, por lo tanto, su autoestima. Es posible que en algunos casos pueda llega a generar un estrés postraumático o tendencias suicidas.

  1.  “Si no pasa muchas veces no es acoso”.

El tiempo es algo muy subjetivo y aunque a una persona no se le acose de una manera continuada, nadie tiene que soportar que una persona le maltrate de la manera que sea.

  1. “El acoso escolar ha existido siempre”.

En ningún caso es razonable permitir que un mal persista y no hacer nada para combatirlo. Gracias a los estudios que se han ido realizando con los años y los informes, podemos saber las consecuencias tan nefastas que estas pueden ocasionar.

  1. “El colegio ha hecho lo que debía: ha abierto el protocolo”.

Un protocolo es una medida muy útil y que puede contribuir a atajarlo pero nunca se debe utilizar como única medida de acción ya que si no se activan otras soluciones, por si solo, no funciona. Muchos protocolos empiezan a actuar cuando esa persona ya está muy quemada por la situación a la que se ha tenido que enfrentar.

  1. “Mi hijo no acosa: eso es imposible”.

Los adultos no nos comportamos igual en casa que el trabajo. Los niños tampoco lo hacen. Puede ser complicado creer que tu hijo o hija esté acosando a una persona pero puede pasar.

  1. “¿Cómo no me he dado cuenta de que mi hijo sufre acoso?”.

Todo acoso arroja unas señales que los padres deben conocer y advertir a través de la observación. El niño tiene miedo, duerme mal, llega con arañazos  o sufre mareos y fatiga.

  1. “No se puede hacer nada contra los acosadores porque no hay sanciones contra ellos”.

Aunque un niño no tenga responsabilidad penal, no quier decir que no se le pueda reeducar de alguna manera aplicando determinados castigos para su adecuada educación. A través de un castigo un niño puede aprender que eso está mal y puede corregir sus errores.