Sistemas Antibullying

Por desgracia el acoso escolar es un mal latente. El bullying se diferencia de otras conductas violentas porque no es un acontecimiento aislado,  se produce en una situación de desigualdad entre el acosador y la víctima, suele iniciarse con agresiones verbales y va incrementando su gradación. Es importante estar atento a posibles señales, tanto en el entorno escolar como en casa, ya que el acoso puede manifestarse de diferentes modos: desde la exclusión social a las agresiones físicas, pasando por amenazas y chantajes.

Los expertos señalan dos claves para terminar con el bullying. Una es intervenir a la primera señal de ataque (una humillación o un insulto). La otra, es educar en la tolerancia e integración. Es importante que todos los alumnos cuenten con un grupo de referencia en el que se integren y desarrollen de manera sana.

Brigada Antiacoso

Vivimos n una era tecnológica donde cualquiera puede usar un ordenador, un móvil o una tablet, y los niños cada vez aprenden desde más pequeños a utilizarlos. Creen que Internet les ofrece impunidad y anonimato por ello ha surgido el ciberbullying o ciberacoso.

Según diversos cuerpos de Policía, Málaga es la segunda provincia andaluza en número de víctimas de acoso escolar, solo detrás de Sevilla, con un total de 274 casos registrados entre 2012 y 2017 a nivel provincial. A esto habría que sumar las cifras de todas aquellas víctimas que no se atreven a denunciar por miedo o vergüenza. Para paliar esto se ha creado la Brigada Antiacoso, compuesta por especialistas del ámbito tecnológico, psicológico, educativo y jurídico, que darán respuesta al acoso mediante un chat que ya se encuentra en funcionamiento. De esta forma las víctimas pueden contactar con la Brigada Antiacoso a través de su web, y hablar de sus problemas  de forma anónima. Lo que se busca es que los niños se abran con más facilidad y visibilicen el problema,  que es un primer paso para darle solución.

Método finlandés

Desde hace año en Filandia, para luchar contra el acoso escolar utilizan una aplicación llamada KiVa (significa contra el acoso), es una herramienta que trabaja las emociones de los alumnos con lecciones mensuales u juegos de ordenador.

El Programa Kiva se basa en el cambio de actitudes y actuación de los “by-standers” (los alumnos que no son ni víctimas ni agresores) que apoyan a la víctima.  Consiste en prevenir y enfrentar el acoso en los colegios, a partir del cambio de actitudes y de actuación de los alumnos para la convivencia respetuosa.

KiVa se basa en dos tipos de acciones: generales y específicas. Las generales buscan la prevención y están orientadas a toda la clase. Se componen de lecciones mensuales en las que se trabaja sobre valores como el respeto y la tolerancia. Las acciones específicas se activan al detectar un caso de acoso escolar y las llevan a cabo un equipo formado por profesores y otros miembros del personal del colegio. Esto se refuerza con un grupo de compañeros con el que se trabaja para apoyar a la víctima.